CARE - Calificadora de Riesgo
Noticia General

La práctica de la calificación de riesgo, aunque es corriente en el mundo, en el Uruguay data de 1998, año en el cual se completó la normativa referente al mercado de capitales y fondos de inversión.

Se trata en esencia de un ejercicio de evaluación de la capacidad de repago de emisiones de deuda en las condiciones prometidas. A diferencia de la evaluación de riesgo tradicional del sistema bancario, la calificación de riesgo es un ejercicio prospectivo que, en vez de concentrarse esencialmente en los balances y garantías, pone énfasis también en otros factores determinantes del cumplimiento de las condiciones prometidas derivadas de la marcha del negocio, de la empresa, y de su entorno económico, en particular el sector al que pertenece y las políticas públicas – comerciales, específicas- que lo afectan.

En el Uruguay, la calificación de riesgo es una práctica obligatoria sólo para cierto tipo de títulos de deuda, y en particular para aquellos que adquieren las administradoras de fondos previsionales.

El replanteo del modelo de negocios del sistema financiero y las nuevas exigencias para financiar inversión de mediano y largo plazo determina que la calificación de riesgo cobre una preeminencia considerable en el planeamiento de los diferentes agentes del mercado.


Pese a que aún el estado del mercado de valores y fondos no ha requerido una profundización de la práctica corriente de la calificación de riesgo ya se observa que además de las exigencias del regulador, las bolsas y otros operadores comienzan a sugerir la conveniencia de apelar a la calificación de riesgo. La generalización de esta práctica debería comenzar a difundir las relaciones clásicas de calidad de nota y nivel de la tasa de interés.

La peculiaridad del riesgo nacional

CARE Calificadora de Riesgo es una sociedad integrada por profesionales uruguayos de extensa actuación en el país y la región. Su habilitación para calificar títulos de deuda emitidos por empresas industriales, agroindustriales, comerciales o de servicios concedida por el regulador en abril de 1998, fue el resultado de un proceso de elaboración y discusión con el BCU de una metodología específica de calificación del
riesgo en el Uruguay que, descartando el simple traslado de procedimientos internacionales, se ajustara más cabalmente a la realidad de los procesos de inversión en el país. El conocimiento de los actores nacionales; la idoneidad para evaluar proyectos en escenarios inestables por razones económicas y de cambios de políticas públicas, todo ello requiere de especialidades nacionales, de conocimiento de realidades domésticas escasamente advertidas – como lo demuestra la experiencia- por especialistas ajenos al país.


Luego de la crisis bancaria de 2002 han comenzado a surgir nuevos instrumentos de financiación de las empresas y sus proyectos. Fideicomisos, warrants y otros instrumentos de finanzas estructuradas están o estarán en breve disponibles en plaza.

CARE ha seguido este proceso y ha continuado elaborando su propia metodología de calificación de riesgo de los nuevos instrumentos. Por esta razón presentó al BCU, que lo aprobó en junio de 2003, el manual de calificación de finanzas estructuradas administradas por terceros.


La fundación de CARE es pues una respuesta profesional a la necesidad de evaluar peculiares factores de riesgo que solo se pueden percibir desde una perspectiva nacional.


Tres años después de su creación, CARE continúa siendo la única calificadora que realiza íntegramente el proceso de calificación en el país y con un equipo integrado por profesionales uruguayos. En más de un caso, CARE ha recurrido a la realización de acuerdos con institutos como CINVE (Centro de Investigaciones Económicas) para profundizar los análisis de riesgo que han integrado diferentes estudios.


En estos tres años –además- CARE ha comprobado cómo un método de evaluación nacional del riesgo y el conocimiento del medio posibilitan una aproximación máxima a la excelencia de una calificación de riesgo. CARE ha realizado calificaciones y programas de didáctica de aproximación a la calificación en áreas como la lechería, textiles, salud y software o tecnología de la información.


En las peculiares condiciones actuales del país y la región, la calificación de riesgo debe cumplir quizás más que en otros momentos su misión principal: generar información completa y de calidad para el inversor. Pero a la vez, debe ser capaz de operar como un estímulo a la transformación de las empresas en unidades mejor capacitadas para recibir los flujos de financiación e inversión disponibles en el mundo y en el propio país.


Responsabilidad y equipo técnico


CARE Calificadora de Riesgo es una sociedad profesional registrada ante los organismos tributarios, de la seguridad social y el regulador nacional del mercado de valores. Sus manuales de calificación de deuda y finanzas estructuradas al igual que el Código de Etica han sido discutidos, aprobados y registrados por el BCU entre febrero de 1998 y junio de 2003.


CARE se maneja con un equipo profesional estable y un conjunto de técnicos que según su especialidad han participado en diferentes trabajos. La dirección de la Calificadora es ejercida actualmente por el Ing. Julio Preve y su equipo asesor para los trabajos desempeñados a la fecha es el siguiente:


· Ing. Juan Peyrou
· Ec. Pedro Barrenechea
· Ing. Alfredo Picerno
· Ing. Gonzalo Souto
· Cra. Sendy Erramuspe.
· Cra. Raquel Vázquez
· Ing. Adrían Tambler
· Ing. Eduardo Errea
· Ec. Carlos Grau
· Cr. Luis Ricardi


Registros


Registro Público Nacional de Comercio
• 26/2/1998 No. 327 al folio 43 del libro 4 de Contratos.
• Cesión de cuotas 19/11/2003 registrado con No. 8588 del RPNC.

Registros aprobados por el BCU
• 03/04/1998-Resolución D/177/98- Registro de Sociedad, Metodología y Manual de Calificación de Empresas.
• 17/07/2003- Resolución D/458/2003 – Manual de Calificación de Finanzas Estructuradas administradas por terceros.

• Banco de Previsión Social No. 3657147
• Dirección Gral. Impositiva RUC 21 382 650 0018
• La empresa está al día con sus obligaciones con la DGI, BPS y BCU.