Amenazas y oportunidades de la coyuntura:
Visión/misión de la Calificadora nacional de Riesgo.
Facilitación del crédito y transformación empresarial

Según la Superintendencia de Instituciones Financieras del BCU en los primeros cinco meses de 2005 en relación con igual período del año pasado, las instituciones bancarias disminuyeron sus colocaciones en el Sistema Privado No Financiero en un 19.8%.

En su informe trimestral de Política Monetaria del 21 de julio pasado, el BCU advierte sobre los riesgos inflacionarios derivados, entre otras razones, por el agotamiento de la capacidad instalada. Las crecientes dificultades de financiamiento a la inversión se agregan ahora a los costos de mantener estructuras de financiamiento del capital de trabajo extremadamente onerosas y expuestas a riesgos de cambio, aumento de tasas, etcétera.

Paralelamente, el crecimiento y las oportunidades derivadas de la propia competencia en escenarios complejos, nacionales e internacionales, están invitando a un conjunto de empresas dependientes del financiamiento nacional a repensar sus vinculaciones con el mercado del crédito y la financiación de mediano y largo plazo.

El sistema bancario está y va a continuar limitado en sus posibilidades de expandir el ahorro captado en virtud de las exigencias y limitaciones derivadas de la regulación bancocentralista. En los últimos días, el programa de readecuación de ésta ha sido adelantado para intentar reintegrar al financiamiento bancario a un conjunto escaso de deudores comprendidos en los planes de refinanciamiento post crisis. Empero, el programa de la SIIF prevé no sólo el mantenimiento de la disciplina del crédito como tutor del sistema sino que prevé la vigencia de normas de adecuación patrimonial de los bancos, calificadas en función de los riesgos asumidos por las instituciones en el otorgamiento de los créditos. Desde la oferta de crédito, la perspectiva prevé un aumento de la calificación del crédito en función del riesgo. Esto es particularmente interesante para prever las futuras relaciones del Banco de la República con las empresas públicas y privadas, intendencias municipales, etcétera.

Expuestas a las dificultades del financiamiento confrontadas con el desafío del crecimiento, un conjunto de empresas que han venido recomponiendo con muchas dificultades su situación financiera están comenzando a planificar alternativas de acceso al mercado del crédito, tanto en el sistema bancario como en el mercado de valores.

En Uruguay existen actualmente variadas posibilidades de utilizar los nuevos instrumentos financieros –emisión de deuda, ampliación de capital, fusiones, etcétera- y, en particular, los instrumentos de finanzas estructuradas como fideicomisos y warrants.

La calificación de riesgo no es una práctica obligada solamente para aquellas empresas que diseñen proyectos de oferta pública a comercializar en las Bolsas de Valores o capaces de capturar recursos en régimen de oferta privada o bancaria. Tampoco, la práctica de la calificación de riesgo es imprescindible tan sólo para aspirar al financiamiento de los fondos previsionales administrados por las AFAP u otros inversores institucionales. La calificación de riesgo es una práctica prospectiva capaz de mejorar las tasas del crédito vía creación de obligaciones de calidad en los proyectos vinculadas con la capacidad de pago de las empresas. Ello ya tiene en el Uruguay una traslación a los costos del financiamiento, vía mejora de las condiciones del crédito y disminución de las tasas.

Se trata de utilizar las oportunidades de facilitación del crédito elaborando proyectos que, además, contribuyan a mejorar los procesos de calidad y gestión empresarial.
CARE está estimulando a una serie de empresas, capaces de generar valor y lograr superávit primarios en el corto plazo a utilizar los nuevos instrumentos de facilitación del crédito mejorando su exposición al riesgo. Este modelo de asistencia conjuga el trabajo de un equipo profesional capaz de acompañar a las empresas en la mejora de sus formas jurídicas, procedimientos de administración, proyección de flujos y programas de emisión de privada o pública de deuda. CARE extiende este modelo integrado de asistencia a las empresas comerciales e intendencias municipales.